Pensamiento positivo: Por qué es importante (+20 consejos para llevarlo a la práctica)

Puede que hayas escuchado muchas veces hablar sobre pensamiento positivo. Seguramente habrás tenido algún momento en tu vida en la que alguien te ha dicho:

«Deberías ser más optimista» , «por qué siempre estás pensando en los problemas» o (mi favorita) «¡si fueras más positivo todo te iría mejor!».

Y créeme, llegar a pensar la mayoría del tiempo de forma positiva no es fácil. Pero por suerte, es solo cuestión de práctica y de saber el por qué potenciar esta habilidad, que te servirá tanto en tu vida privada como en los negocios.

En este artículo te explicaré el por qué (dicho de otra manera, mis motivaciones para cultivar este hábito). Pero también te daré una lista de cosas que puedes añadir en tu día a día para pensar de forma más positiva y, por qué no, trasladarlo a tus seres queridos y a tus compañeros de trabajo.

you will be ok

Pero antes de empezar, un consejo: no se trata de llegar rápido a la meta. ¡Se trata de disfrutar el camino! 😉

Piensa en esto durante un minuto: ¿Qué tienen en común los nuevos proyectos, nuevos productos que se lanzan al mercado, cambios de estrategia en la empresa,…? Que parten de un pensamiento positivo: Vamos a mejorar, vamos a vender más, vamos a ser más eficientes,.. let´s go!

Qué es el pensamiento positivo

El pensamiento positivo es la capacidad que muestra una persona para ver el lado amable de la vida. A través de la analogía del vaso medio lleno o medio vacío, puedes entender si eres alguien optimista o pesimista.

Tener esta perspectiva no significa estar todo el día con una sonrisa a y olvidar los problemas. En cambio, se trata de afrontar las situaciones desde una óptica positiva y enfocada en encontrar una solución. En otras palabras, transformar una situación mala en una potencialmente buena.

El tiempo pasa libremente. Cuando cometemos errores, no podemos retrasar el reloj y volver atrás de nuevo. Lo único que podemos hacer es usar bien el presente.

Dalai Lama

Las personas optimistas son aquellas que tienen la tendencia a ver todo bajo una luz favorable. Aunque tengan sus altos y bajos, siempre intentan extraer algún beneficio o aprendizaje tanto de las oportunidades como de los momentos malos. Por este motivo son conscientes de su valor propio, de sus habilidades y buscan lo mejor en los demás.

Pensamiento positivo y su impacto en nuestras acciones

Beneficios en la salud

Según la Clínica Mayo, el pensamiento positivo es una herramienta que puede ayudarte a mejorar tu salud y manejar el estrés. En su artículo: “Pensamiento positivo: Detén el diálogo interno negativo para reducir el estrés”, te muestra cómo esta práctica sirve para mitigar esa charla interna negativa tan difícil de callar.

De acuerdo a diferentes estudios, el hecho de ser optimista o pesimista tiene un impacto sobre varios aspectos de tu salud y bienestar. Cuando existe un pensamiento positivo, puedes gestionar de forma más efectiva el estrés, lo cual tiene grandes beneficios. Y aunque veas el vaso medio vacío, eso no significa que no puedas aprender cómo verlo medio lleno.

Investigadores de todo el mundo siguen explorando los efectos del optimismo sobre la salud. En teoría, ver la vida con una perspectiva favorable sirve para lidiar mejor con situaciones estresantes, las cuales suelen ser perjudiciales. Aunque no se sabe cómo funciona este mecanismo, sus beneficios frecuentes son:

  • Menores niveles de estrés.
  • Mayor expectativa de vida.
  • Tasas menores de depresión.
  • Más resistencia al resfriado común.
  • Mejor bienestar físico y psicológico.
  • Mejores mecanismos para enfrentarse a momentos difíciles.
  • Salud cardiovascular mejorada y un riesgo menor de morir de una enfermedad cardiovascular.

La auto charla y el pensamiento positivo

Desde esta perspectiva, el pensamiento positivo no implica esconderse o evadir las situaciones que pueden causar dolor o incomodidad. Más bien se trata de tener un enfoque que te permita ver las cosas malas de una manera más productiva. Es decir, en lugar de pensar en lo peor, esperas por lo mejor.

El hábito del pensamiento positivo empieza con lo que se conoce como la charla con uno mismo. Este flujo interminable de ideas y sensaciones automáticas puede ser bueno o malo. Mientras que parte de este monólogo interno proviene de la lógica, otra parte surge de prejuicios o conceptos erróneos por falta de información.

Bajo este razonamiento, cuando tu cabeza está llena de ideas negativas, tienes la tendencia a ver la vida de una forma pesimista. Por el contrario, si practicas el pensamiento positivo, tu perspectiva se inclina más hacia el optimismo y tu capacidad de lidiar mejor con situaciones desafortunadas aumenta.

El pensamiento positivo y la ley de atracción

Sinceramente, creo que gran parte de las cosas en nuestra vida las atraemos a través de nuestro pensamiento. Por ejemplo, las personas que siempre tienen cierto tipo de problema y no se enfocan en solucionarlo, siguen experimentando circunstancias negativas a causa de ello. Desde hace algún tiempo, conocemos esta correspondencia como la ley de atracción.

Cuando estás aprendiendo a crear tu realidad de manera consciente, es importante asumir que el universo conspira para que tus deseos se hagan realidad. Mientras que es comprensible pensar en “lo creeré cuando lo vea”, la ley de atracción funciona como la fe. Es decir, debes tener la convicción inconsciente para activar su poder.

hacer algo especial

Eso sí, no hay que pensar que las cosas van a suceder simplemente porque sí. Para alcanzar ciertos objetivos, en especial un bien material, un nuevo trabajo o una pareja, el pensamiento debe estar acompañado de acciones puntuales. En nuestra vida hay muchos ejemplos que ilustran el poder de las ideas y cómo se manifiesta diariamente:

  • El amigo o amiga que siempre tiene suerte.
  • La amiga o amigo que no se cura y nunca tiene dinero.
  • Esos días maravillosos en que todo sale a la perfección.
  • Cosas que “nunca” te pasan (ganar la lotería o en el casino).
  • Esos días espantosos en los que deseas no haber salido de la cama.
  • Cuando quieres comprar un coche y lo empiezas a ver en todas partes.
  • Cuando varias mujeres que conoces quedan embarazadas al mismo tiempo.
  • Cosas que “siempre” te pasan (el profesor te pregunta y no sabes la respuesta).
  • Cuando piensas en una persona cercana o querida y de repente aparece o te contacta.
  • Escuchar una canción o una propaganda en la cabeza segundos antes de que pongan en la radio o la TV.

Con esto, no quiero decir que si piensas mucho sobre algo vaya a suceder. Pero sí que esos pensamientos que tienes sobre algún tema, te ayudarán a que suceda. Y en eso influye cómo ves esa situación, cómo piensas sobre ella: ¿de manera positiva o negativa? 😉

La felicidad no es algo que venga prefabricado. Viene de tus propias acciones.

Dalai Lama

¿Por qué ser realista y pensar de forma positiva son compatibles?

Puede que estés pensando que no se puede ver los hechos de forma objetiva (ser realista) y al mismo tiempo tener una actitud positiva. Pero esto surge cuando aceptas las cosas como son y experimentas los sentimientos que te provocan.

¿Cuál es la gran diferencia? Que se centran en las soluciones. Es por ello que pueden adoptar rápidamente una actitud positiva hacia cualquier asunto. Una vez analizas el problema y encuentras la solución, solo tienes que llevarla a cabo. Y si no la tiene, acéptalo y sigue adelante.

Si no hay solución al problema, no malgastes tiempo preocupándote por él. Si hay una solución al problema, no malgastes tiempo preocupándote por él.

Dalai Lama

Las personas optimistas-realistas ponen en práctica las virtudes de tener un pensamiento positivo y, a la vez, ser pesimistas. Lo primero les permite encontrar una solución cuando se enfrentan a emociones desagradables o incómodas y lo segundo, las mantiene alerta para anticiparse a cualquier reto parecido que pueda surgir en el futuro.

Cómo entrenar el pensamiento positivo

Si tienes una mentalidad negativa y entiendes que esto te está afectando, siempre puedes dejar el lado oscuro y unirte a la fuerza. Para ello, necesitas crear muchos pequeños hábitos, cuya suma te ayude a mejorar tu calidad de vida y a pensar de forma más positiva.

A manera de ejemplo, te dejo mis sugerencias de cómo afrontar cada día:

  1. Empieza el día con una rutina positiva: En mi día a día intento incorporar pequeñas cosas que me ayuden a tener una actitud positiva
      • Doy los buenos días a mi mujer y a mi hija y hacemos algunas bromas para reírnos un rato
      • Hago ejercicio (30 minutos)
      • Medito 5 minutos (normalmente cuando estiro): En la meditación visualizo cómo quiero que sea mi día e incluso mi futuro, hacia donde quiero ir. Meditación que utilizo:

    • Me ducho con agua fría. De esa forma acostumbro a mi cuerpo a salir de la zona de confort, a la vez que refuerzo mi sistema inmunológico (sólo al final, jeje)
    • Tomo un desayuno sano
    • Repaso lo que voy a hacer durante el día
  2. Piensa a lo largo del día cómo has reaccionado a los problemas y saca un aprendizaje sobre ellos
  3. Cuando pienses en un problema, acaba pensando en una solución o al menos un pensamiento positivo al respecto. La mayoría de problemas tienen solución. Y si no la tienen, ¿para qué preocuparse?
  4. Cuando tengas un problema con una persona, no te centres en ella, enfócate en el problema y cómo solucionarlo.
  5. Rodéate de personas positivas: Mentores, amigos o compañeros.
  6. Tómate las cosas con humor, incluso en los malos momentos.
  7. Cuando tengas un pensamiento negativo, párate a pensar. ¿Es este problema tan grave o simplemente lo estoy potenciando mi cabeza?
  8. No te tomes de forma personal lo que los demás dicen de ti. Aísla la información y analízala de forma objetiva. Puede que descubras alguna área de desarrollo personal que puedas potenciar o, simplemente que la otra persona proyecte su pensamiento negativo en ti. (Eso sí, sé honesto contigo mismo)
  9. Da las gracias, ya sea en el trabajo como en casa, cuando creas que la persona se lo merece.
  10. Celebra los éxitos. No tienen que ser grandes logros, sino pequeños objetivos que te has propuesto a lo largo del día. Eso sí, si tienes un gran éxito, ¡celébralo! Te lo has ganado.
  11. Cuando localices un conflicto, afróntalo e intenta resolverlo de forma constructiva. Son parte de nuestra vida y no se van a ir simplemente porque los ignores. La mayoría de las veces la solución es más fácil de lo que parece a priori.
  12. Afronta los cambios de manera constructiva.
  13. Acepta las situaciones y a partir de ahí, intenta buscar una solución. La situación no va a cambiar porque tú creas que es injusta. Es simplemente un hecho.
  14. No confundas el pensamiento negativo con las emociones. Puede que en algún momento estés triste o irritado. Y eso está bien, no siempre se puede estar feliz. El truco es saber qué hacer con esa emoción negativa una vez que la identificas y aprender a convertirla en algo positivo más adelante.
  15. Haz más de lo que te gusta: ya sean hobbies, deportes, actividades…
  16. Nunca digas “No puedo” sin haberlo intentado lo suficiente. ¡Juega! Lo importante no es la perfección sino el progreso.
  17. Deja de pensar en “todo o nada”, normalmente hay un camino intermedio para solucionar las cosas.
  18. ¡Disfruta cuando estás en la cresta de la ola!
  19. Enfócate en el presente.
  20. ¡Practica! Intenta incluir todos estos consejos en tu día a día (a tu ritmo) y conviértelos en hábitos. Verás cómo tu vida cambia.

Para llevar a cabo una acción positiva, debemos desarrollar una visión positiva.

Dalai Lama

Libros sobre pensamiento positivo

 

Para completar tu iniciación dentro de una vida más positiva, te dejo unos libros donde encontrarás más claves valiosas para andar este camino:

Un nuevo mundo, ahora (mi recomendación personal)

Del reconocido autor del “Poder del Ahora”, Eckhart Tolle, llega esta segunda obra lanzada 8 años después de su primer best-seller. Siguiendo la misma línea de la transformación espiritual, representa un mensaje inspirador, ameno y que complementa sus ideas anteriores.

Mediante este texto, el escritor te invita a emprender un camino de reevaluación del rol de tu conciencia y tu ego para que comprendas mejor quién eres. Enfocado como una guía práctica de transformación, su contenido tiene la intención de que experimentes lo más profundo de tu ser.

Compra «un nuevo mundo ahora» de Eckhart Tolle

Vivir con Abundancia (13ª edición, 2015)

Del mismo autor de “Vivir sin jefe” y “Vivir sin miedos”, nos llega este texto sobre cómo alcanzar el éxito en tu vida personal y profesional. Sergio Fernández es un respetado escritor que ha abarcado diferentes temas relacionados con el emprendimiento, la comunicación y llevar una vida plena.

En esta entrega, el autor ha reunido sus 10 leyes de la abundancia junto con las 30 claves prácticas para su aplicación. Fundamentando en el poder de la manifestación, te revela cómo dejar de lado la escasez y entrar en una vida más satisfactoria si conoces bien los principios que gobiernan al universo. (Suena a la ley de atracción, verdad?) 😉

Compra «Vivir con Abundancia» de Sergio Fernández

El pensamiento positivo (2017)

Norman Vincent Peale es un afamado predicador neoyorquino que se dio a conocer por su enfoque del desarrollo personal a través de la religión. En esta obra icónica de 1952, este prolífico autor comienza su carrera literaria exponiendo lo que considera como sus claves para alcanzar una vida más plena.

La esencia del pensamiento positivo está orientada a que desarrolles tu potencial, creas en ti mismo y erradiques de una vez la preocupación. Usando referencias bíblicas para enmarcar sus ideas, este libro es considerado como un mapa lleno de consejos puntuales para que tomes el control de tu vida.

Compra «El pensamiento positivo» de Norman Vincent Peale

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